La noticia se propago a la velocidad del viento, el fin del mundo habia llegado. Llamados telefonicos, sms, emails, facebook status and tweets, todos hablaban de lo mismo. El panico era masivo, el caos irreversible. Todos buscaban volver a sus casas y protegerse de lo inevitable, o viajar para reencontrarse con sus seres queridos o con aquellos a quienes querian ver por ultima vez antes del fin. Yo junto a Gabriella y otras personas me encontraba lejos de casa y tenia que volver.
Nos subiamos a un tren, que iba obviamente repleto de gente, y a mitad de camino el maquinista detiene el tren debido a que, de la nada, habia aparecido un muro que dividia al planeta en dos. Este muro era enorme, y sus paredes eran de fundamentos brutos pero de paredes eteras, como de energia. Al acercarse una persona y tratar de cruzar el muro, las moleculas del espacio entre los pilares se contraian y por ende el muro se volvia solido, pero al alejarse la persona, este se volvia trasparente como el aire. Muchas personas intentan cruzar pero no pueden, y yo tambien intento cruzar, con la conviccion de que puedo pasar al otro lado. Cierro mis ojos y cruzo con fe, y llego al otro lado.
Cruzo de vuelta para probarle a los demas que con fe se puede, y algunos me creen y otros no, pero nadie lo intenta. Le cuento a Gabriella sobre la experiencia cruzando el muro y le digo que mi fe en que soy un ser espiritual, hijo de Dios, fue lo que me permitio cruzar. Otros escuchan mi relato y me dicen que se alegran por mi, porque puedo ir a Africa y "disfrutar", yo los miro y guardo silencio. De pronto miro a un lado y veo a Dios en la forma de Linda. Sin cuestionarmelo me acerco a ella y me arrodillo en un acto de devocion y rendicion absoluta, tomo sus manos y las beso en agradecimiento. Ella sonrie y calla, como siempre.
Despierto.
P.D: Al despertar, voy al baño y orino, al mirar el reloj, son las 3:33
Nos subiamos a un tren, que iba obviamente repleto de gente, y a mitad de camino el maquinista detiene el tren debido a que, de la nada, habia aparecido un muro que dividia al planeta en dos. Este muro era enorme, y sus paredes eran de fundamentos brutos pero de paredes eteras, como de energia. Al acercarse una persona y tratar de cruzar el muro, las moleculas del espacio entre los pilares se contraian y por ende el muro se volvia solido, pero al alejarse la persona, este se volvia trasparente como el aire. Muchas personas intentan cruzar pero no pueden, y yo tambien intento cruzar, con la conviccion de que puedo pasar al otro lado. Cierro mis ojos y cruzo con fe, y llego al otro lado.
Cruzo de vuelta para probarle a los demas que con fe se puede, y algunos me creen y otros no, pero nadie lo intenta. Le cuento a Gabriella sobre la experiencia cruzando el muro y le digo que mi fe en que soy un ser espiritual, hijo de Dios, fue lo que me permitio cruzar. Otros escuchan mi relato y me dicen que se alegran por mi, porque puedo ir a Africa y "disfrutar", yo los miro y guardo silencio. De pronto miro a un lado y veo a Dios en la forma de Linda. Sin cuestionarmelo me acerco a ella y me arrodillo en un acto de devocion y rendicion absoluta, tomo sus manos y las beso en agradecimiento. Ella sonrie y calla, como siempre.
Despierto.
P.D: Al despertar, voy al baño y orino, al mirar el reloj, son las 3:33
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