miércoles, 28 de julio de 2010

Hoy maté una parte de mi corazón

Hoy maté una parte de mi corazón,
se sintió bien, lo necesitaba.
Estaba podrida por las lagrimas,
y contaminada por mis imperfecciones.

Creí por mucho tiempo que podia salvarla,
la curé con mucho cuidado y devoción,
pero no resistió la fuerza de mi nuevo amor,
se revelo contra la verdad y tuvo que morir.

Hoy maté una parte de mi corazón,
y cuando lo hize, otra parte surgió de las cenizas,
y me di cuenta una vez mas,
que la muerte es una ilusión.

Solté la cuerda de la que con pasión me agarraba,
estrangulando mi vida lentamente.
Creia que eso era amor y que lo necesitaba,
pero cuan equivocado estaba...

Porque cuando maté esa parte de mi corazón,
esa que me hacia sufrir,
comprendi que el amor no es sufrido,
solo el deseo lo es.

Y que cuando soltamos los apegos y amamos en silencio,
la verdadera belleza del amor aflora,
libre, sana, sin mentiras ni rencores,
perfecta y simple como la primavera.

Ahora que maté esa parte de mi corazón,
esa que se llama apego y que disfruta el conflicto,
puedo amar sin limites,
como siempre habia soñado.

Puedo amar y no sentir verguenza de ello,
Ni necesitar mentir o esconderme para hacerlo.
Puedo amar en la luz y en el silencio,
puedo amar, simplemente amar.

Aum Tat Sat.

No hay comentarios: