miércoles, 28 de julio de 2010

Esperanza...

Todos necesitamos la esperanza. Los sueños son la esencia misma de la vida. Desafortunadamente aprendemos de nuestro entorno a que debemos ser realistas, madurar y dejar de soñar, y tanta es su influencia que hasta los mas fuertes caen en la desesperanza y nos convertimos en tristes titeres de la sociedad, engranajes dormidos esperando por el momento en que todo sera distinto, pero sin hacer nada para alcanzarlo.

Creemos que lo malo son los sueños, que son ilusiones y que debemos conformarnos con lo que vemos, pero yo me niego a dejar de creer en la inocencia, en el bien, en la verdad. Hago de la esperanza mi divisa, no mi consuelo, y de la fe mi oracion diaria, no el escape egoista a mis sufrimientos ilusorios.

Hace poco tiempo estuve a punto de renegar de todo lo divinal, entregandome vencido a la materia, sin embargo me di cuenta que, tal y como me lo dijo un amigo, estoy enamorado de la magia, y es un amor tan profundo que no importa cuando busque yo su origen en mi, porque yace escondido mas alla de mi, probablemente en mi conexion con el todo.

Todos necesitamos esperanza... pero pocos se dedican a dar esperanza. Y como dicen que para recibir hay que dar, me he vuelto al sendero milenario y soy nuevamente un heraldo de la esperanza, pero ya no porque creo en ella, sino porque se que no hay nada mas que le de sentido a la vida. Puede que sea uni ilusion, pero prefiero esta ilusion que la otra llamada realidad.

No hay comentarios: